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MMS, Timo o verdad

MMS  TIMO O VERDAD
Jim Humble descubrió el Dióxido de Cloro de casualidad en 1996, como medida de urgencia para purificar el agua. Se encontraba buscando oro en la selva de la Guayana cuando él y sus compañeros contrajeron la malaria. Sorprendentemente se curaron y fue entonces cuando comenzó a investigar los procesos bioquímicos que habían tenido lugar. Un par de años después desarrolló la fórmula definitiva del MMS, que combinaba el Clorito Sódico diluido a un 28% en agua con un activador en forma de ácido débil (vinagre, limón o ácido cítrico) que potenciaba enormemente la generación del gas Dióxido de Cloro.
Al ser un remedio que no se puede patentar y de costo barato, las farmacéuticas no le han puesto fácil la expansión y divulgación de su hallazgo. Incluso en algunos países como África y Sudamérica han amenazado a las autoridades con retirar una campaña de vacunación o medicamentos básicos, si el MMS era utilizado. A pesar de esto, algunos científicos se han interesado por las pro…

Felicidad, tu nueva adicción


La felicidad es física, es tu estado natural.


La felicidad es un estado endógeno del organismo, no depende del exterior sino de nuestra capacidad de activar la bioquímica celular para que los neuropéptidos y sus receptores adecuados fluyan libremente por el organismo. Cuando este sistema se bloquea y cierra es cuando el desorden reina en el organismo y surge la enfermedad.

La doctora Candace Pert, postulada al Premio Novel de Medicina, descubrió que los neuropéptidos, receptores de mensajes químicos, intervienen en la comunicación de las emociones. Esto quiere decir que nuestras emociones no sólo nos afectan psicológicamente sino que también lo hacen físicamente. Las “moléculas emoción”  afectan a todas las células del cuerpo y si aprendemos los mecanismos de activación con ciertas prácticas y hábitos podemos conseguir ser nuestros propios productores de “drogas”: estimulantes, analgésicos, antidepresivos, etc.

Pert descubrió que existen receptores opiáceos en la pared celular y que el cerebro elabora neuropéptidos llamados endorfinas: nuestros propios opiáceos generados internamente.
Diagrama de una sinapsis que muestra los neurotransmisores almacenados en vesículas sinápticas dentro del axon terminal. En respuesta a un potencial de acción, las vesículas se fusionan con la membrana presináptica y liberan neurotransmisores en el espacio sináptico.

Los científicos pensaron a estos neuropéptidos y sus receptores como las moléculas de emoción. Todo lo que sentimos o imaginamos es un conjunto de elementos químicos específicos que producen una emoción específica. Estas moléculas emoción son una cadena de aminoácidos conformados por proteínas elaboradas en el hipotálamo. Es decir, cada emoción tiene un químico asociado, explica la dra. Stella Maris, y la absorción de ese químico por parte de las células del organismo es lo que da lugar a la sensación de dicha emoción.

Si ponemos como ejemplo la adicción y sus efectos a largo plazo, vemos que la célula se satura de la sustancia ingerida y que la tolerancia a dicha sustancia cada vez es mayor necesitando aumentar las dosis para mantener el mismo estímulo. Con las emociones pasa igual; ante la repetición de la misma emoción,  los receptores de la molécula emoción esperan ese péptido en particular, se convierten en adictas a esa emoción.
Repetimos una y otra vez las mismas emociones y aunque intentemos conscientemente liberarnos nuestra ruta bioquímica nos lo impide y acabamos cayendo en el mismo patrón de comportamiento-emoción.

Las emociones condenan a una persona a repetir comportamientos; desarrollan una adicción a la combinación de sustancias químicas específicas para cada sentimiento que inunda el cerebro con cierta frecuencia. Así, una persona miedosa es adicta al sentimiento del miedo su cerebro es capaz de liberar cada vez más fácilmente una combinación química de miedo ante determinadas circunstancias. Y los receptores para tales sustancias también se producirán en mayor número. Pero…. ¿Y si consiguiéramos cambiar esos neuropéptidos de miedo por otros como la felicidad, paz, armonía?
El doctor Simonton descubrió que las visualizaciones pueden modificar la química de los órganos al cambiar las creencias conscientes y las actitudes negativas modificando el curso de la enfermedad. Utilizó técnicas de relajación y visualización, psicoterapia y meditación y comprobó que el sistema inmunológico se reforzaba, resultando efectivas en tratornos de ansiedad, depresión, adicciones, trastornos del sueño, etc.

Si te interesa su trabajo puedes leer su libro Recuperar la salud y si quieres saber más sobre la biología de las emociones te invito a que visites mi artículo https://cristina-terapias.blogspot.com/2016/06/como-abordar-las-emociones.html

Ahora quiero regalarte un ejercicio práctico para que puedas liberar tu mochila de recuerdos negativos y de esta forma limpiar y generar nuevas moléculas emoción positivas.



¡Convierte la felicidad en tu nueva adicción!

Comentarios

  1. Gracias Cristina, una vez más, por este gran e interesante artículo,la Felicidad y todo lo relacionado con ella. Gracias también por acompañar el artículo con este magnífico vídeo para poder practicar, que sin duda es de gran ayuda.Felicidades!!!
    somos importantes y no somos invisibles!!! Gracias por enseñarme las herramientas para hacerlo posible.
    Un abrazo muy grande. Ció

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  2. Hola Ció! Tienes toda la razón, somo importantes, únicos y merecemos la felicidad. Practica el ejercicio del vídeo y nos cuentas tu experiencia. Gracias por tu comentario, me hace sentir que tampoco yo soy invisible. Un fuerte abrazo.

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  3. M'ha agradat molt l'article. Es entenedor, diàfan i esperançador.
    Moltes gràcies pel vídeo final pràctic.

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    1. Gràcies pel comentari. Sempre es agradable sentir que ha ajudat el article!!

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