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miércoles, 26 de octubre de 2011

El segundo cerebro


El cerebro abdominal


Se le ha considerado como un simple procesador de alimentos, pero ahora
se sabe que en los intestinos reside un verdadero segundo cerebro, relacionado además con el sistema inmunitario y con nuestras emociones.


El abdomen es quizá la parte del cuerpo más misteriosa puesto que lo que en él sucede escapa a nuestro control, a diferencia de la cabeza (sede del pensamiento) y del tórax (con el ritmo respiratorio). Diversas tradiciones (la egipcia, la japonesa, la europea de la edad media...) localizaban en esta zona el principio vegetativo o vital, sede de la fuerza y del coraje, de la digestión e incluso de la sexualidad y el embarazo.
Para hacernos una idea más exacta de la función intestinal, hoy se sabe que los intestinos contienen 100 millones de neuronas (tantas como la médula espinal), producen por lo menos 20 neurotransmisores (igual que el cerebro) y albergan del 70 al 80 por ciento de nuestras células inmunitarias (asegurando así lo esencial de nuestras defensas).
El hecho de que la actividad intestinal (con los movimientos que le son propios y que hacen posible el tránsito de los alimentos) se ejerza de manera autónoma, hizo pensar ya hace un siglo en la posible existencia de un “segundo cerebro”. Empezó a hablarse del sistema nervioso entérico, encargado de dirigir el peristaltismo, cuyas contracciones se propagan a lo largo del tubo digestivo. Pero se pensaba en él como un simple anexo del sistema parasimpático. Un segundo paso fue considerar que hay una relación entre la psique y el sistema digestivo. Se sabe que el intestino es una zona muy sensible a las emociones y a los trastornos psicosomáticos. En reposo es blanquecino, pero en situaciones de cólera es rojo y con movimientos convulsos. Los cólicos frecuentes pueden traducir algún tipo de emoción reprimida. Una diarrea sin causa fisica puede indicar el deseo de terminar con una situación insostenible, mientras que el estreñimiento puede  “expresar”  una actitud de represión, de no querer ceder ante una determinada presión exterior. También se sabe que la úlcera se da con mayor frecuencia en personas introvertidas, con una mayor tendencia a la angustia.
La relación también funciona en sentido contrario, es decir,  los trastornos intestinales pueden ser la causa de problemas psicológicos.
Puesto que los neurotransmisores condicionan diversos estados psicológicos (irritabilidad, optimismo, ansiedad, bulimia o anorexia) se había creído que el cerebro era el exclusivo regulador emocional. Sin embargo, el doctor Gershon, autor del libro “The second brain” (el segundo cerebro) afirma que el 95% de la serotonina es aportada por el estómago. Y esta molécula responsable de ciertos estado anímicos y sobre la que actúan medicamentos antidepresivos como el Prozac, está lejos de ser el único neurotransmisor producido y utilizado por el sistema digestivo.
Los 100 millones de neuronas del sistema nervioso entérico (SNE) hacen algo más que agitar el intestino, captan y transmiten múltiples mensajes.
Tanto por su estructura como por su bioquímica, el sistema nervioso entérico, puede ser considerado un segundo cerebro en constante relación con el primero llegando a ser necesaria una nueva disciplina, la neurogastroenterología.

Para imaginar  la estructura y funciones del intestino, podemos ayudarnos de algunas cifras:
-       Mide de ocho a nueve metros de longitud y posee una superficie que, extendida, podria llegar a cubrir un campo de fútbol.
-       El intestino delgado, con un diámetro de 3 cm, es el tubo más largo del aparato digestivo (como un edificio de dos pisos de alto).
-       El alimento se desplaza a una velocidad de 2,5 cm/min y es digerido en cinco o seis horas. Para ello, el intestino se contrae trece veces por minuto .
-       El colon equivale a la talla de un hombre (1,80 m), sigue al intestino delgado y termina en el ano, la permanencia de los alimentos en el intestino grueso es de 7 horas en la primera parte, 9 horas en la mitad  y de 34 horas en el último tramo (sigma y recto), lo que significa que evacuamos en forma de excrementos lo que hemos comido dos dias antes.
-       En el colon permanecen unos 2 kg de residuos, a pesar de la expulsión cotidiana de una parte de ellos. Las personas que hacen una dieta sana (rica en fibra) y cuidan la flora intestinal, disminuyen tanto el tiempo de permanencia de las heces en el intestino (lo que disminuye el riesgo de que sustancias tóxicas pasen a la sangre) como la materia que queda sin expulsar.
-       En la zona más contaminada de intercambio entre el cuerpo y el exterior, la mucosa intestinal, afronta permanentemente bacterias, virus, toxinas y alergenos contenidos en las 30 toneladas de alimentos y 50.000 litros absorbidos en una vida. Pero gracias a la sensibilidad del sistema nervioso entérico, la presencia de indeseables en la luz intestinal será pronto detectada y junto a la respuesta del sistema inmunitario, las secreciones de la mucosa y la propulsión coordinada acabarán con el elemento nocivo.

Mantener una gran acumulación de toxinas en el tracto digestivo podría conducir a graves enfermedades como la enfermedad de Crohn, colon espástico, ileitis, colitis ulcerosa, diverticulitis y cáncer de colon o recto
Para mantener un sistema digestivo saludable es necesaria la prevención. Para ello contamos con las limpiezas de colón, como la hidroterapia o los enemas. Pero no debemos olvidar que  este tipo de terapias sólo limpian los últimos 50 cms. y no actúan sobre los seis metros restantes de intestino delgado.
Para limpiar en profundidad el intestino delgado se debe realizar una dieta rica en alimentos vegetales crudos y frutas y una mezcla de plantas en infusión que relataré en el próximo artículo.

lunes, 1 de agosto de 2011

La depresión

El diagnóstico de depresión consiste en una agrupación variada y amplia de síntomas: estado de ánimo o pérdida de la sensación placentera de la mayoría de las actividades. Los síntomas depresivos están frecuentemente acompañados de síntomas de ansiedad.

Se suelen utilizar 10 síntomas depresivos reunidos en cuatro grupos:

-No depresivos (menos de 4 sintomas)
-Depresión leve (4 síntomas)
-Depresión moderada (5-6 síntomas)
-Depresión severa (más de 7 síntomas con o sin síntomas psicóticos)
Estos síntomas deben estar presentes más de 1 mes y cada síntoma debe estar presente en la mayor parte de cada dia. Serían lo siguientes:
-Pérdida o ganancia de peso significativa.
-Insomnio o hipersomnia.
-Agitación o retardo psicomotor
-Fatiga o pérdida de energía
-Exceso de culpa o baja autoestima
-Disminución de la habilidad para pensar o tomar decisiones.
-Pensamientos o acciones recurrentes de muerte o suicidio.
El tratamiento de la depresión es complejo ya que se trata de intervenciones individuales y sociales. En el año 2001 constituyó la segunda causa de incapacidad laboral.
La depresión es un problema mayor de salud mental y produce gran incapacidad funcional y ocupacional con una gran morbi-mortalidad. Se predice que para el año 2020 será la causa mundial más importante de discapacidades. Los estudios epidemiológicos muestran que cerca de un 9-20% de la población se verá afectada en algún momento de su vida. La depresión es un desorden recurrente y cada episodio adicional aumenta la probabilidad de aparición de episodios subsecuentes con mayor rapidez. El riesgo de recurrencia es estimado en un 50% después del primer episodio, 80-90% después del segundo episodio y más del 90% después del tercer episodio….
La depresión es un factor común de algunas otras enfermedades como por ejemplo el cáncer (25-38%), diabetes (24%) y enfermedad arterial coronaria (17%) entre otros.
La complicación más seria de la depresión es el suicidio. El riesgo, en comparación con otros diagnósticos, es 41 veces mayor.
Ante tales cifras ¿a qué esperamos para solucionarlo, para ir al origen que causó la primera depresión y disolverlo? Tenemos que enfrentar nuestra situación, nuestros hábitos y pensamientos y mirar de cambiar las situaciones que nos provocan malestar o estrés, para poder convivir con ellas en armonía. A veces se trata de mirar el conjunto de nuestra vida desde otra perspectiva, desde un nuevo ángulo de visión. Además, el paciente con depresión necesita confiar nuevamente en sí mismo, en reconocer sus valores y que es capaz de cuidar de sí mismo, que es responsable de su vida y que puede disfrutar de ella.  Para ello tenemos técnicas tan eficaces como la kinesiología psicoenergética, la meditación guiada, la Gestal , ejercicios estructurados y supervisados….  
Es fundamental la guía de un terapeuta y el apoyo familiar y de amigos, con el fin de crear un trampolín que ayude al paciente depresivo a crear su proyecto de vida, a crear nuevamente sus ilusiones y se convierta en su meta final.
No debemos olvidar que en la depresión también hay  desequilibrios de ciertos neurotransmisores. Sobre todo si se trata de depresiones graves, en este caso la primera etapa se basa casi exclusivamente en la administración de medicamentos que compensen el balance químico. En el mercado existen numerosos tipos de drogas para este cometido, no obstante los efectos secundarios son mayores que los beneficios que aportan.
Si usted ya está tomando medicamentos antidepresivos y quiere suspender el tratamiento, debe consultar a su médico la mejor forma de hacerlo. Si  son tricíclicos como la Fluoxetina se puede hacer más rápidamente que con las diacepinas, por ejemplo. Los síntomas que se pueden presentar al disminuir la dosis pueden ser mareos, nauseas, parestesias, ansiedad y cefalea.
Distintos estudios han detectado bajos niveles de varias vitaminas B (B6, ácido fólico, B12, etc) en pacientes afectados de depresión. La suplementación de ácido fólico ha demostrado mejorar la respuesta al tratamiento con antidepresivos convencionales. La suplementación con un complejo de vitamina B puede ser beneficiosa también para los celíacos adultos que permanezcan deprimidos después de la retirada del gluten.
También contamos con los ácidos omega-3, una suplementación a largo plazo de omega-3 reduce la severidad de los síntomas de depresión, pudiendo tomarlos conjuntamente con los fármacos antidepresivos.
Entre los remedios naturales, podemos beneficiarnos de:
-Raiz de San Juan o hypericum perforatum: inhibe la recaptura de la serotonina, norepirefrina y domina a nivel sináptico. Su acción es similar a los antidepresivos tradicionales y los efectos adversos son menos que con los antidepresivos tricíclicos. Hay que tener en cuenta que puede interactuar con otros medicamentos como las ciclosporinas, tacrolimus, warfarina, digoxina, teofilina, anticonvulsionantes y contraceptivos orales, algunas drogas usadas en quimioterapia…
Sus resultados comienzan a notarse después de 3 a 6 semanas de tratamiento.

-Fenilalanina: es un aminoácido esencial precursor de de los neurotransmisores catecolaminérgicos. La Fenilalanina produce efectos tan buenos como la Imipramina.
No debe utilizarse junto a otros fármacos inhibidores de la Mao ni en personas fenilcetonúricas.

-Triptófano: aminoácido esencial generador del neurotransmisor  Serotonina (presursor de la Melatonina). Para que actúe sobre el sistema nervioso es importante tomarlo alejado de las comidas. El L-5-hidroxitriptofano es la forma más eficaz.
No debe utilizarse junto con otros antidepresivos, sobre todo la  dapoxetina,fenelzina…, hasta pasados 7 dias de su total suspensión.


-Ginkgo biloba: Ejerce unos buenos efectos antidepresivos, especialmente en los pacientes mayores de cincuenta años. El extracto de Ginkgo biloba se puede emplear simultáneamente con antidepresivos estándar, pudiendo intensificar su eficacia.
No es aconsejable en personas que estén tomado fármacos anticoagulantes.

-La Kava : Efectiva en los casos de depresión con ansiedad. Como remedio contra la ansiedad, la raíz de Kava ha producido alivio comparable al de medicamentos como el Valium pero sin los efectos secundarios de éstos. 
En dosis muy elevadas puede causar un estado de intoxicación similar al del alcohol. Se afectan el razonamiento y la coordinación y los ojos pueden enrojecer. No se debe usar conjuntamente con alcohol, otros tranquilizantes o antidepresivos. Intensifica los efectos sedantes de otros medicamentos. Esta planta no debe usarse en personas que padezcan de problemas hepáticos, con Parkinson o durante el embarazo o la lactancia

-Damiana:  Es una planta tónica que restablece el equilibrio del sistema nervioso y permite asumir con mayor entereza los problemas de la vida cotidiana. Por sus propiedades estimulantes y restauradora es útil en los casos en que la depresión se presenta acompañada por una fuerte ansiedad. Tambien es muy útil para combatir el insomnio.

- Pachuli: MConsiderado un antidepresivo suave que puede ayudar en determinados síntomas de abatimiento y debilidad general. Muy utilizado en aromaterapia por su agradable perfume.